TRAS EL «QUÉ BIEN VIVEN» Y «TIENEN MUCHAS VACACIONES», AHORA TOCA EL «PARA ESO ESTÁN»

Lo siguiente es una opinión, una percepción, una sensación y una sospecha ojalá infundadas.

Desde que todo saltó por los aires hace ya casi dos meses, la situación de los docentes ha sido compleja, muy compleja, cuanto más teniendo en cuenta que se nos han exigido una serie de capacidades y competencias (esos «conceptos» que tan de moda están ahora) sin preparación ni periodo de adaptación previos. En un tiempo récord, por no decir sin tiempo alguno, todo el colectivo docente de este país, independientemente de su comunidad, ha conseguido montar un dispositivo eficaz y eficiente para que el sistema, educativo se entiende, no se desmorone a causa de las circunstancias inesperadas para todos. Y eso incluso a pesar de que, también en muchos casos, los organismos oficiales en un principio no estuvieran a la altura: plataformas digitales que no funcionaban, aplicaciones que se colgaban, programas limitados… (¿Le suena esto a alguien?).

Los primeros días fueron un caos, eso lo sabemos nosotros, los profesionales de esto, pero lo sacamos adelante rápido y bien, a pesar de los pesares… Sí, porque otra cosa que sabemos, lo hemos sabido siempre, es que no se suele valorar ni alabar nuestro trabajo; pero el hecho de que no se critique nuestra labor ya es una buena noticia en sí, quiere decir que lo estamos haciendo bien. Aquello de «no news is good news», ya saben.

En un visto y no visto pasamos de estar en clase presencialmente a montar todo un dispositivo informaticodigitalquetecagas digno de un ingeniero de la NASA… ¡¡Y desde una habitación de nuestra casa!! ¡¡Con nuestros propios medios!!! ¡¡Nuestros ordenadores!! ¡¡Nuestras conexiones!! ¡¡Nuestros hogares!!

Hemos estado más que a la altura. De poner tareas y enviar explicaciones por mail hemos pasado a grabar vídeos dignos de los más famosos «youtubers» de la red y a manejar las videoconferencias como el más aclamado «coach» del momento. Ya no hay classrooms ni zooms ni duos ni meets ni skypes que se nos resistan. Y todo eso, repito, porque es de ley hacerlo, sin que nadie nos haya acompañado en esta travesía por el desierto más que nuestros propios compañeros de profesión.

Cuando se ha hablado de Educación, no se nos ha tenido en cuenta. Quizá si nos hubiera preguntado alguien podríamos haber respondido que necesitábamos claridad y no ambigüedad, apoyo y no abandono, unidad y no disparidad de criterios.

Pero claro, repito, a nosotros no se nos ha preguntado (me pregunto si alguien lo ha hecho alguna vez), solo se nos ha exigido. Se nos ha exigido seguir cumpliendo con nuestra labor en condiciones desconocidas y extrañas hasta hace dos días, como si estuviéramos preparados «porque sí» para ello. Se nos ha exigido calidad. Se nos ha exigido efectividad. Se nos ha exigido más tiempo para preparar, para coordinar, para informar, para calmar a las familias, para transmitir normalidad.

Y ahora se nos exige una más.

Se ha anunciado que no habrá más docencia presencial para lo que queda de curso escolar pero, con la misma, se ha avisado también de que se abrirán los centros educativos para clases voluntarias de repaso y de refuerzo para los estudiantes más rezagados, y para alumnos menores de 6 años cuyos padres estén trabajando. Los estudiantes de 2º de Bachillerato, los de 4º de Secundaria, 2º de Formación Profesional y los del último año de enseñanzas de régimen especial podrán regresar de forma voluntaria a los centros educativos para recibir clases de repaso y tutorías cuando se llegue a la fase 2 del plan de desescalada, prevista para finales de mayo. En ese momento también se producirá la reapertura de los centros de educación especial. Y, ¿cómo no?, allí estaremos los profes, esperándolos a todos con los brazos abiertos aunque eso sí, respetando las medidas de higiene y la distancia de seguridad mínima. Volveremos al tajo, al presencial y no sabemos si haciendo, a la vez, la tarea digital a la que ya nos hemos adaptado.

Dicen que reducirán el aforo de las clases a la mitad para mantener una distancia social entre pupitres y evitar los contagios. Supongo que deberíamos dar las gracias. Por eso y porque también «se haya acordado» que en la fase 2 se permitirá que los alumnos de Educación Infantil puedan acudir al colegio para facilitar la conciliación familiar cuando no se pueden quedar a cargo de ningún familiar en casa, es decir, que los peques vayan a los coles para que sus papás puedan ir a trabajar.

Para que luego vendan que esto va de salvar vidas…

Resulta que vamos a tener de vuelta a los chavales en los colegios e institutos antes de que la pandemia esté controlada, muchas veces en espacios ni mucho menos adecuados para cumplir con las medidas de seguridad, con los niños de infantil correteando, jugando y tocándolo todo, incluidos sus maestros…

Pero no pasa nada, nosotros estaremos ahí, en mitad del meollo, y sin que, una vez más, nadie nos haya preguntado ni pedido opinión. Todo el mundo sabe que a nosotros no se nos pregunta. Nosotros estamos inmunizados, no somos mayores ni tenemos patologías previas (ni  le importa a nadie si las tenemos) porque lo nuestro, ya saben otra vez, lo nuestro es vocacional.

Algunos dirán que la gente tiene que trabajar, que en algún momento hay que volver a la «normalidad». Por supuesto. Lo que pasa es que entonces se le queda a uno la sensación de haber estado perdiendo el tiempo, de que todo lo hecho no ha valido para nada, y de que, en una situación en la que todavía seguimos sufriendo cientos de muertes a diario, una vez más se nos ignora e infravalora.

¿Los niños? Al cole, con sus profes…, que para eso están.

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8 pensamientos sobre “TRAS EL «QUÉ BIEN VIVEN» Y «TIENEN MUCHAS VACACIONES», AHORA TOCA EL «PARA ESO ESTÁN»

  1. Pues imagínate lo que puede ser eso en educación especial, donde hay alumnos que no aguantan más de 3 segundos sentados. Y dile que se ponga una mascarilla…

    1. Estoy de acuerdo contigo Bruno….
      Llevo años en PT y en centros específicos. Conozco bastante bien el tema. Y si ya era duro, ahora mismo ya no sé como podra ser !
      Estos alumnos, necesitan a su profe mucho más que los otros…..Su afecto, su calor, su mirada y su profesionalidad…

  2. Yo creo que deberíamos involucrar a los que han sido testigos de tantas cosas invisibles para los que nos situan en ese lugar. Deberíamos crear una iniciativa en la que los familiares y amigos, compañeros de piso y familiares den la cara por nosotros y como les decimos a los chicos denuncien la injusticia del silencio. No por ser adultos necesitamos menos su apoyo público.

    1. Totalmente de acuerdo. Además no se supone que se debe facilitar el teletrabajo hasta junio, y a los docentes por qué no? Que hacen los docentes con su familia? A quién dejan al cuidado de sus hijos?
      Por otra parte si deben dar las clases presenciales en grupos pequeños, qué hacen con la otra parte, no se pueden duplicar, y además quieren que mantengamos la teleformación…yo no sé cuantas horas tienen sus días!!!

      1. Toda la razón… Yo no soy profesora, pero me parece una locura abrir los centros educativos en junio o julio, porque los niños no son botijos que ahora pueda colocar aquí o allá según conveniencia del Gobierno. El Tele trabajo tenía que pensarse como otra opción real de conciliación de vida laboral y familiar y si para este tiempo ha servido, que siga adelante para que en verano podamos seguir con nuestros hijos. También los niños necesitan desconectar y más después de una situación así. Que piensen en cómo reforzar las clases cuando empiece el nuevo curso y hacer las mismas, con menos alumnos si es necesario… Pero que no hagan chapuzas como siempre, para que ellos puedan seguir recaudando impuestos.

  3. Y con niños de 0 a 3 años? A ver quien es la guapa o el guapo q consigue q no chupen nada, q no toquen nadas, q no babeen, ni te pringuen los mocos, ni te tosan encima… hay q saber muy poco sobre el trabajo que hacemos en 0-3 para no darse cuenta de estas cosas.

  4. ….y yo contesto: estaré encantado de que hagas la oposición o la carrera y seas mi compañero. O también: con este sueldo no puedo permitirme un año sabático para irme al extranjero a aprender otro idioma y así compartirlo con mis alumnos, a cambio de ese poco dinero tenemos las semanas de vacaciones para recuperar la salud mental.

    O:

    Prueba a encerrarte en una habitación durante cinco horas con treinta cerebros concebidos en 2014 y luego me cuentas de vacaciones. Y más aún si soy interino y por hache o por be no me las pagan. Ah, y las visitas de los padres.

    Orgulloso de ser de quienes propagan, depuran y reproducen el mejor conocimiento y valores.

    Gracias por leer hasta aquí. Sí, verborreico, deformación profesional.

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