EL DECLIVE EDUCATIVO Y LARRA

Tiziano Tizona
Larra (El Pobrecito Hablador): » Te diré que lo que no se conoce no se desea ni echa de menos».
Me crucé con esto ojeando libros de la biblioteca escolar. Una de tantas que está en desuso, marginada a las clases de apoyo y algún que otro desdoble. Ha perdido su esencia condenada a ser un sitio más, y no “el sitio». El libro, el papel, el apunte, el resumen a bolígrafo de un texto, o varios, ha sucumbido ante la inmediatez y la simpleza del copipega de un dispositivo electrónico disfrazado de modernidad y progreso. Algunos creen que eso es más efectivo a la hora de la adquisición de conocimientos…yo sinceramente lo dudo. Puede que don Mariano José diera en la tecla muchos años ha. La tala, que ley tras ley, están sufriendo esos conocimientos y el descrédito social que están consiguiendo inculcar contra la cultura y en favor de “hacer cosas», puede perfectamente desembocar en que nadie de estas generaciones (bueno, los ricos sí) conozca las cualidades y el empaque personal que supone una formación significativa y, por tanto, una mayoría social ni la busque, ni la anhele, ni la disfrute; acotándola a ciertas élites y consiguiendo construir barreras autoimpuetas por desconocimiento al resto. Me sorprende mucho que desde esa mayoría de clases medias o bajas no hayan advertido la jugada maestra y acepten la suerte dirigida que les están colando. Me sorprende que los padres no pongan el grito en el cielo, que los docentes (excepto contadas “raras avis” sometidas al escarnio público incluso por otros docentes) se traguen el anzuelo e incluso lo defiendan. Afortunadamente, la ley a la hora de su implementación está mostrando sus costuras: horas y horas de burocracia a ciegas para conseguir poco o nada en el rendimiento en el aula. No es una buena ley y cada vez más gente lo está comprobando. Espero que no dure mucho y estos, o los otros, o mejor, los dos juntos sean capaces de rectificarla pensando en una mejor formación cultural y académica de la mayoría, no solo de aquel que pueda pagársela.

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