CUANDO EL ALUMNADO TE CURA

Tiziano Tizona
Llevan tanto tiempo, desde todos los frentes, intentando convencerte de que eres un mal docente que poco a poco va calando en tu ánimo. Medios de comunicación, autoridades educativas, gurús de sartén y de raqueta, editoriales de negocio y fuegos de artificio, leyes educativas…repiten hasta la saciedad los ya manidos temas de la digitalización , la innovación, el emprendimiento, la poco rigurosa (hasta ahora) neuroeducación, el pufo de las inteligencias múltiples…que piensas que verdaderamente sobras ya en este mundo de la docencia. Uno, que no tiene más aspiraciones que hacer de sus chicos gente más culta, más preparada, más informada, más crítica; que piensa que el conocimiento es un elemento importante para la felicidad y que no encuentra otra forma más efectiva de hacerlo que la palabra, la lectura y el ejemplo, al final se ve obsoleto. Menos mal que, de vez en cuando, recibe mensajes de alumnos de hace mucho tiempo dándote las gracias porque a ellos sí que les llegaste más que el fulano del YouTube, que cuentan contigo cuando se reúnen en sus cenas, que te cuentan y te piden opinión sobre sus proyectos vitales, que te llevan a sus hijos recién nacidos para que los conozcas, que vienen a abrazarte si la vida nos cruza en alguna acera. Esos son los que te apuntalan en tus valores, los que te animan a seguir, los que te hacen considerar que cabe la posibilidad de que el error lo cometa el tsunami mediático, político y empresarial que pretende sacarte del ruedo por abandono.

Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *