NOS ESTAMOS CORONANDO, VIVA EL VINO
Tiziano Tizona
Veo en prensa que en España triunfa la opción de “influencer” como aspiración de futuro entre nuestros jóvenes. Ni tan mal, si fuera una cosa del paveo que acompaña a ciertas edades y que la propia realidad se encarga de hacerles poner pie en tierra. Hasta lo que uno conoce, que reconozco no es mucho, un influencer es un fulano que tiene muchos seguidores en las redes y que cuelga videos y fotos para que la gente le dé “likes» y que las marcas se publicitan a través de ellos; también reciben pastuqui de las empresas dueñas de esas redes sociales por visionados y número de seguidores. Esos vídeos van desde comentar la última de Pakirrín y la Esteban hasta enseñar el culo perreando. Me da la impresión de que es una manera de ganarse la vida sin mucho esfuerzo, en principio. Ya saben ustedes que eso del esfuerzo es cosas de fachas por un lado o de rojipardos por otro (depende de dónde venga la crítica). La cosa no sería más preocupante si no se estableciera cierta comparación con la mayoría de los países europeos, donde la chavalada suspira por ser escritores (Norte y Este de Europa casi al completo), emprendedores, abogados, ingenieros…incluso los alemanes que quieren ser profesores. Pues nada, saquen sus propias conclusiones de lo bien que lo estamos haciendo. Spain is different, viva el vino.
