EDUCACIÓN: LA PARTE POSITIVA DE LA PANDEMIA

Tiziano Tizona
El tema es que la maldita pandemia ha destapado los pies de barro de algunos mantras que veníamos, o nos venían repitiendo desde hace lustros. Uno de ellos, quizá el más llamativo, es el que nos ponía fecha de caducidad a los docentes puesto que íbamos a ser sustituidos por robots, así, como suena. Otro es eso de «como todo está en google, no es necesario que interioricen conceptos puesto que están a un par de «clicks» del conocimiento»; que los niños son «nativos digitales» y que estamos desaprovechando sus competencias con los aparatitos; que la dichosa «innovación» residía en poner cámaras, ordenadores y que a través de ellos los alumnos sacaban más rendimiento a los aprendizajes.
Pues nada, resulta que el profesor es insustituible (ahí nos tienen jugándonos la vida); que los nenes no saben, en su inmensa mayoría, mandar un correo y que adjuntar archivos legibles es una odisea para ellos; que con cámara, o sin ella, el grueso del aprendizaje se da de forma «magistral»; y que los niños son duros como el acero de hacer los barcos (otros pensaban y proclamaban que iban a regresarnos con serios problemas psíquicos del confinamiento).
Todo eso por lo pronto. Espero que pase pronto esta pandemia y no sea necesaria otra para destapar más mantras sin base y sin que nadie le haya aplicado el denostado «método científico».