10+1 CAUSAS DEL DECLIVE DOCENTE.

Tiziano Tizona
Hartos ya de hablar del coronaleches todo el mundo; y visto que ya está casi todo el pescado vendido, que la cabezonería institucional y que la división y la ocultación de las demandas del cuerpo docente hacen que la luz al final del túnel sea casi una utopía tomasmoriana; vamos a rascar en las causas de la galopante devaluación de la actividad escolar, que nos ha llevado a ser imprescindibles como armarios, a costa de que una coronapolilla nos carcoma las higadillos.
1- Los docentes han de priorizar la socialización y la emoción frente al aprendizaje, convirtiéndose en animadores infantiles y juveniles, dejando muchas veces aparcada su misión como transmisores de conocimiento y cultura.
2- Solo está bien hecho aquello de lo que queda constancia en Facebook o en la web del cole, da igual si queda impreso en el cerebro del alumnado o no.
3- Si un alumno no progresa, o no sabe hacer la o con un canuto, la culpa es del profesor que no ha sabido motivarlo, ignorando que todo aprendizaje requiere un esfuerzo del aprendiz.
4- Impedir el desarrollo de la madurez del alumno al infantilizarlo y restarle la posibilidad de ir cogiendo responsabilidades.
5- Devaluar la acción evaluativa en una maraña burocrática en la que cabe todo y todo cabe, abriéndose cada vez más la posibilidad de que un niño apruebe sin unos conocimientos adquiridos, lo que no deja de ser una flagrante estafa.
6- Priorizar los métodos en base a su espectacularidad y no a su rendimiento.
7- Utilizar a los niños como medio de lucimiento del profesor (o del colegio) sacando a los mismos del centro de la acción educativa.
8- Confundir las inquietudes de los alumnos con sus intereses.
9- Convertir a los alumnos en carnaza de empresas y negocios, y en futuros candidatos a ser explotados por gente verdaderamente formada (normalmente pagando), cerrando de un portazo el papel de “ascensor social» que debiera suponer la escuela para las clases menos favorecidas.
10- Promocionar que el profesor se pase la clase de espaldas a su alumnado mirando la pantallita, en vez de cara a cara con sus alumnos.
11- Y última, por ahora, creer, o hacer creer, que con mirar Google se tiene acceso a un aprendizaje verdaderamente significativo.