PUIG, BARCELÓ: OBJETIVO CUMPLIDO

Tiziano Tizona
El objetivo de Puig y Barceló ya se ha cumplido- pase lo que pase con los días laborables o de descanso- y de largo.
Ayer, acertadamente en mi criterio, el consejo escolar de mi municipio, decidió que los días de vacaciones se mantendrán tal y como fueron estipulados a principio de curso y ratificados hace un par de semanas. El alcalde lo anunció por redes sociales (ojo, los cargos políticos votaron en contra, se lo recordaremos cuando nos den palmaditas en la espalda por nuestra labor o nos manden cualquier actividad mierder para salir ellos en las fotos) y pasó lo que era de espesar que pasara: el batallón de padres (y cuñados) tildándonos de vagos, poco solidarios e irresponsables; echándonos a los lomos incluso los contagios y las, lean bien, defunciones que se puede producir después de los días de descanso. Quedando la “casta” política, una vez más, limpia de polvo y paja. Buena jugada si no se os conociera, pollitos
Entiendo perfectamente a la gente que trabaja y no sabe qué hacer con los niños, pero, por otra parte, el calendario está aprobado desde septiembre, no le digan que no han tenido tiempo de “conciliar” con sus empresas esos días. Que si los chavales van a salir y juntarse: bien, prohíbanselo (en todo caso dudo que se junten 30 durante seis horas, comiendo y almorzando muchos de ellos en espacios cerrados). Que los niños han perdido ya mucha clase: oiga, en períodos de vacaciones no se imparte. Además, nadie de estos ha dicho pío con las reformas educativas que los pretenden cada día menos cultos y formados, cargándose cada vez más los contenidos culturales disfrazando la falta de formación con modernidades (que no son tan modernas, ni científicamente están comprobadas, muchas de ellas). Que se van a pasar el día con la maquinita: restrinjan su uso, denles un libro. En los colegios cada vez hay más pantallitas y no les he oído protestar a ninguno. Es la primera vez en la historia (que yo sepa…y algo sé de historia) que en una situación pandémica y con un virus que se transmite por el aire, la solución que ven no es encerrarse y limitar contactos y espacios cerrados sino meter a la gente de 30 en 30 entre cuatro paredes. Supongo que, a base de repetir una mentira: “los coles son seguros”, esta ha sido dada por cierta.
“Una mentira mil veces repetida…se transforma en verdad» (Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi).

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