LA QUE HE LIADO, POLLITO

Tiziano Tizona
Madre mía, la que se ha montado por decir que el respeto no hay que ganarlo sino que debe ser intrínseco a la profesión. Contemplo el punto de vista de los que sostienen que hay currarse la autoridad bien entendida. Lo que ya me resbala más es que presupongan a los que defendemos esa postura ogros cavernícolas en el aula, que insultan y vejan a su alumnado, aprendices de Torquemada con el dedo en el mechero y la pira en el patio del recreo. Me sorprende que ignoren que si un docente no respeta escrupulosamente la dignidad de sus alumnos, para eso está la inspección educativa y los tribunales ordinarios. Es sorprendente que sea solamente esta bendita profesión la que genere estos debates; prueben a decirle a un juez con toga y martillo, a un guardia civil con bigote, o a un cirujano bisturí en mano que ha de ganarse el respeto y la autoridad en su profesión. Repito que si realizan malas praxis, hay que remitirlos a sus órganos de control y a los juzgados.
¿Serían ustedes capaces de ponerse en frente de los cientos de docentes de baja por acoso y ansiedad, de aquellos a los que han jopeado en las puertas del centro, de aquella compañera a la que clavaron un destornillador hace unas semanas que no han sabido ganarse el respeto y la autoridad?
Yo no.

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