NUEVA MINISTRA, VIEJAS CARAJADAS

Tiziano Tizona
Nuestra flamante Ministra de la Cosa, Pilar Alegría, ha debutado en la Ménendez Pelayo. A los que tenían la esperanza de que la nueva doña mejorara o rectificara en algo a Celaá, le han castañeado los piños de frío en pleno período estival. Vuelven los lugares comunes, la poca o nula concreción, el dominio empresarial y un albis muy albis en referencia a ratios, saberes, cultura, ciencia o humanismo. Da la impresión de que Alegría sea una Celaá después de una sesión de chapa y pintura en maño.
“Estamos obligados a acometer una reforma educativa que responda adecuadamente a lo que la sociedad y los tiempos nos demandan”.( ¿Usted sabe eso?)
“Resulta primordial asegurar una sociedad de calidad para todas las personas, sin exclusiones de ningún tipo y sin dejar a nadie atrás”.(Suban salarios y acaben con la precariedad, no la fomenten).
“ El modelo de enseñanza basado en la acumulación de datos no es productivo” (No hay ninguna acción que no requiera la intervención de la memoria).
“Retos que han de afrontar, faciliten la aplicación de metodologías innovadoras, el trabajo colaborativo y ayuden a reducir el absentismo y el abandono temprano”(Las metodologías son un medio, no un fin. Saquen ustedes oposiciones colaborativas si es que tienen narices para ello).
“El modelo debe estar íntimamente conectado con la realidad empresarial más cercana y contemplar las necesidades del territorio” (les ahorramos la formación a las empresas a costa de una preparación cultural de la sociedad).
¿A que esa película ya la han visto ustedes alguna vez?
Un modelo fofo (por no decir Fofito) a las órdenes de la OCDE (banca) y haciéndole el juego a las grandes empresas. Chapeau.