OTRO ESPERPENTO DE LA ADMINISTRACIÓN EDUCATIVA

Tiziano Tizona
Lo del esperpento en nuestra educación maravillaría al mismísimo Valle-Inclán. Resulta que hay dos padres negacionistas que mandan a sus nenas al cole sin mascarillas por sus santísimas razones; y resulta que en un primer momento la Junta de Extremadura, que de allí son las niñas, decide que se les habilite un espacio para que las criaturas reciban la enseñanza pertinente (pasándose, por cierto, los mandatos de Sanidad por el arco del triunfo autonómico).
Una vez más, una administración educativa intenta no mojarse, ponerse de perfil y esperar a ver si cuela. Pero no coló. El resto de padres, que sí llevan a sus hijos de manera conveniente, se coscan y lían (con razón) el pollo a las puertas del cole, los profesores (me sorprendieron gratamente) se niegan a dar clase y los medios de comunicación se hacen eco de todo. La administración pasa de decir “digo» a decir “Diego» en un santiamén y las niñas no podrán asistir al colegio sin protección para ellas y para el resto. Ojo, no es que el médico les haya aconsejado nada, ni se quedan en casa por ser de riesgo, sino que sus padres no se tragan el tema este pandémico. Las niñas, en caso de no acudir, recibirán atención en horas extraescolares por medios digitales (los profesores deberían negarse también, al final son los que pagan el pato siempre). Visto la primera reacción de la administración antes de la bienvenida rectificación, miedo me da cuando a un padre se le cruce que no le dé clase a sus nenes una mujer, o una persona con tal o pascual tendencia sexual, política o religiosa. Han estado a punto de coronarse otra vez, menos mal que casi aciertan en las rectificaciones.