OTRA PIFIA DE LA QUE ESTABAN ADVERTIDOS

Tiziano Tizona
Cuando se pifia con buena voluntad hay un pase de misericordia no exento de la obligación de rendir cuentas y de dar explicaciones; pero cuando se pifia habiendo sido advertidos, el retrato en que queda uno ubicado es mucho más contundente y, por ende, más contundentes debieran ser las consecuencias. Me refiero a la medida estrella de los “bilingüismos», salen datos de Castilla-La Mancha pero que es extensible al resto de comunidades: para el próximo curso ya han anunciado que abandonan el programa 52 centros castellano-manchegos (y otros tantos más que lo abandonarán al finalizar el ciclo el año siguiente), frente a ellos 3 institutos de FP que quieren implantarlo. Si fuera un partido de fútbol la goleada sería enciclopédica y el entrenador, el director deportivo y todo su equipo serían cesados fulminantemente. Pero no, aquí los únicos que han pagado el pato de una medida disfrazada de enseñanza “cool» e innovadora han sido, una vez más, los alumnos. Si ustedes quieren potenciar el conocimiento de los idiomas denles más horas de las citadas asignaturas, contraten especialistas en ellos (no gente con cursillos de todo a cien), reduzcan los grupos para trabajar la conversación, maquinen que para eso se les paga. Pero claro, la madre del cordero de esas medidas es que cuestan dinero y es mucho más fácil jorobar al docente a cursillos y que este balbuceo dando listas de vocabulario específico de una asignatura, que el alumno se dedique a unir con flechas y a rellenar huecos (¿esa es la “nueva pedagogía” que ustedes aclaman?). Ahora que el bilingüismo ha mostrado sus carencias le toca el turno a los ámbitos, cada vez más extendidos, con la particularidad de que estos tienen toda pinta de ser obligatorios (ya lo son en alguna comunidad), en los cursos en los que tenían carácter voluntario los docentes, que algo sabrán de esto, no quieren verlos ni en pintura (léanse los datos de la Comunidad Valenciana). Irán, e iremos con ellos, de victoria en victoria hasta la derrota final. ¿Pero a quién le importa todo eso? Estamos hablando de educación, ¿verdad?
No se olviden de aplaudirlos en el próximo sarao educativo o cuando vayan a hacerse la foto a sus centros.