¿Y SI PROHIBIERAN LOS MÓVILES A LOS MAESTROS?

Tiziano Tizona
En muchos ámbitos educativos se está prohibiendo el uso del móvil por parte de los alumnos; yo voy más allá: creo que prohibiría el uso del móvil, por lo menos la cámara, a los docentes. Lo digo porque, cada vez más, parece que el enseñante trabaja para conseguir una foto estupenda que colgar en las redes sociales o en las publicidades de los colegios. No tengo nada en contra de ellas si no fuera consciente del tiempo de aprendizaje que resta este marketing a la dedicación de la labor que debiera ser prioritaria: enseñar. Un baile, unas máscaras, unos disfraces, unos megamurales están muy buen y pueden llegar a aprovecharse como elementos válidos en el proceso de aprendizaje, no lo pongo en duda. Pero hay que ser conscientes que tenemos muchos alumnos con graves problemas de lecto-escritura y que apenas dominan las bases matemáticas más sencillas, por ejemplo. Esta nueva pedagogía de “Arroz y Tartana”, de pirotecnia y de revista de varietés con menos profundidad que una lata de anchoas está dejando a mucha gente atrás que merece salir de un colegio leyendo, escribiendo y, como decían las abuelas, “dominando las cuatro reglas» a base de “días de…” y de modelaje. Claro, que un niño leyendo, escribiendo, razonando, extrayendo ideas, debatiendo, resolviendo problemas es mucho menos fotogénico que un carnaval o que una cartulina con fotos y texto copypegados de la intenné.
Gracias por tú apoyo a la educación plástica visual y audiovisual, de la que vivo en secundaria y de la cual me quitan horas y horas por cada cambio legislativo que ocurre en ese país. De la cual intentamos que los niños aprendan a manipular elementos con sus manos, crear soluciones a problemas y a ser críticos con lo que ven, escuchan y observan. Aprendemos lenguaje visual y audiovisual, geometría, arte, aplicaciones materiales y un montón de cosas que ayudan a completar otras asignaturas. En primaria, quedamos relegados a 45 minutos los viernes, y en primero de la ESO a 2 horas, el descalabre de suspensos es mundial porque no han tomado un compás ni una regla en seis años de educación primaria, y aun no conocemos absolutamente nada que tenga que ver con otro artista que no sea Van Gogh o Frida Kahlo. Los profesores de plástica y tecnología somos los que llevamos en la mayoría de las circunstancias las redes y los que patrocinamos todo lo que se hace en el colegio o en el IES de cara al público, somos la portada de una educación que hace aguas y que tira por tierra todo nuestro trabajo. Soy la encargada de que los supuestos nativos digitales aprendan a manejar un word, excel , la cámara de su móvil, hacer stopmotion, gestionar la información de internet, o escribir correctamente un correo y muchas veces a costa de lo que venga en mi programación, porque lo de nativos es muy bonito, pero no es real. Bien es cierto, que actualmente hay muchos problemas de lecto escritura en el alumnado, y mucho se debe a que los estamos convirtiendo en consumidores pasivos de contenidos multimedia, han dejado de crear, y es más… no tienen inquietudes por hacerlo porque siempre hay un tutorial en internet que ya lo hace por ellos. El problema no reside en las cartulinas o en visibilizar una cosa u otra, o tener o no tener elementos digitales en el aula, reside en que el nivel de los profesores debe ser acorde a las necesidades del alumnado y las leyes acorde con lo que los profesores necesitan para hacer su trabajo. Si aun crees que la plástica son manualidades, estas muy equivocado. Te recomiendo la lectura del mismo titulo de María Acaso.
Gracias.
Firmado: Ana Rodríguez González profesora de Secundaria y profesora asociada de didáctica de las artes plásticas de la universidad de Alcalá de Henares. Madrid.