LOS ESTACAZOS DE «EL PAÍS»

Tiziano Tizona
No hay fin de semana sin estacazo de “El País” al docente. Hoy titulan “Cómo poner nota a los profesores” y desempolvan el tema de la valoración de la función del docente. No me parece mal como idea, y todo lo que ayude a mejorar la calidad del sistema, bien enfocado, es interesante. Sostengo que la mejor evaluación de un maestro es la que le hacen, por un lado, sus propios alumnos y, por otro, la mejora de conocimientos y actitudes hacia los mismos experimentados al final del curso escolar. Una, evidentemente, medida desde dentro y la otra desde fuera con pruebas iniciales y finales. Todo lo demás da la impresión de que va a suponer, por un lado, más carga burocrática para el docente y, por el otro, un aumento del postureo y de vistosos cañonazos de fogueo para la galería. ¿Cómo va a evaluar un inspector (algunos llevan camino de tres años sin asomar el bigote por un colegio) la praxis de un profesor si no se pasa con él, por lo menos, lo que dura una unidad didáctica? ¿ Se va a medir el proyecto o el aprendizaje, la vistosidad o el aprendizaje, ser “amiguis” del equipo directo o el aprendizaje…? Resulta curioso que cuando al alumno se le banalizan los resultados académicos disfrazándolos de nebulosas ininteligibles, las notas sí sean precisas para el profesorado. Bienvenidas sean… para todos: profesores, alumnos, familias, inspectores, consejeros, alumnos, editoriales y secciones de educación de la prensa. Invitados quedan los periodistas de “El País “ a pasar un trimestre conmigo (o con cualquier otro compañero del medio); invitados quedan a que me pongan nota. El capote sigue funcionando en los medios (si miran las empresas que forman parte de su accionariado, se explicarán muchas cosas) mientras las aulas siguen atestadas, las plantillas en cuadro y las instalaciones deficientes. A lo mejor a eso también hay que ponerle nota, que todavía no he leído nada referente a ese asunto en «El País», queridos míos.