CUANDO EL SUBCONSCIENTE (Y LAS MATEMÁTICAS) TRAICIONAN A ALEGRÍA

Tiziano Tizona
El subconsciente es muy malaje y sale a flote al mínimo descuido. La peña no se ha coscado pero eso mismito le ha pasado a nuestra Alegría de la huerta. En un acto homenaje (merecido) a las Escuelas de Segunda Oportunidad y durante el discurso de clausura de las jornadas: “Es obligado reconocer que ese éxito se debe sin duda a vuestro trabajo, pero también al esfuerzo y compromiso de los propios jóvenes participantes»- cosa que sostengo y apoyo, dicho sea de paso. Por una parte el profesorado y por otro el esfuerzo y el compromiso del alumnado, nada que objetar. El tema está cuando hace referencia a la escuela llamemos “normal», que nadie se me ofenda. La ministra se luce con un: «Debemos reconocer que vosotros trabajáis en esa zona en la que el sistema educativo formal ya ha fracasado o ha tirado la toalla». Es decir, en el éxito un factor es el alumno (su trabajo y su esfuerzo) pero en el “fracaso» la responsabilidad es del sistema (léase a los docentes, que nos conocemos)… ninguna referencia al discente. Por otra parte: ”Cada uno de esos alumnos de vuestras escuelas nos demuestra que todas las personas, con las condiciones adecuadas de apoyo y orientación, pueden encontrar la motivación y el estímulo necesario para volver a tomar el control de sus vidas a través de la educación y del empleo». Evidentemente, ministra, dé usted las ratios, los apoyos y las condiciones a las que usted se refiere a los colegios en vez de gastarse los pocos cuartos que se invierten en chromeleches. Que nos duele la boca de decírselo. Igual flipaba con los resultados.
“…no hay meritocracia ni excelencia posibles si nos dejamos a un tercio del alumnado atrás en la etapa obligatoria», cuando la tasa de abandono escolar temprano del año 21 es del 13,3%. Ministra, anda usted regulera en matemáticas, vamos a tener que hacerle una adaptación curricular.