LOS QUE FALTABAN PARA EL DURO

Tiziano Tizona
La gente de Bruselas, tan majos ellos, andan preocupados con la tasa de abandono escolar de los jóvenes y por el bajo rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias. ¿Qué proponen para paliarlo? Pues en su línea, algo tan etéreo como prestar más atención al bienestar del alumno. Ya está, pues solucionado. Ni más medios, ni más profesores ni nada que cueste un eurillo, que estamos en crisis y el parné hace falta para financiar sus saraos. «Es nuestro deber garantizar que todos los alumnos tengan la posibilidad de desarrollar su máximo potencial, independientemente de su entorno económico o de su situación personal», Mariya Gabriel (Comisaría de Innovación, Educación y Juventud). No, querida, por lo pronto debieran de ocuparse en hacer mejorar el entorno económico, dado que es sabido que es el factor más determinante en el éxito escolar. Esa es tarea de ustedes, no de los docentes. «Ofrecer una educación sólida a todos los alumnos de la Unión, sin excepciones, es esencial y requiere compromiso y pasión». Margaritis Schinas (Vicepresidente de la Comisión Europea). No, querido, es cuestión de medios, déjese usted de zarandajas vocacionales para tapar el escaso valor que representan en sus presupuestos las partidas a educación y, dentro de ellas, las que acaban teniendo algún tipo de incidencia en las aulas. Ya que no tiene pinta de que ustedes vayan a ponerse en serio a arreglar los problemas que nos encontramos los docentes y a los que se enfrentan los jóvenes día a día en sus centros, tengan, por lo menos la amabilidad de tener la boquita cerrada y dejar de decir sandeces de manual de autoayuda.