PREGUNTÉMOSLES Y SALDREMOS DE DUDAS

Tiziano Tizona
¿Hemos preguntado a los alumnos? A ver sobre tanto poner al alumno en el centro del proceso, de seguir sus intereses y de dejarlos dirigir su propio aprendizaje nos olvidamos de saber qué es lo que opinan ellos. Les voy a contar mi experiencia, que no es, ni mucho menos significativa debido a la precariedad del muestreo, pero que sí ha seguido el mismo patrón a lo largo de los años (incluyo mis remotos años de estudiante). Cuando digo siempre no exagero. Siempre, en las encuestas de finales de curso, el/la docente que más se valora es aquel que los niños consideran que más les ha enseñado (exigencias y métodos aparte). Puede que nos estemos enredando en discusiones bizantinas y la cosa sea bastante más sencilla. Cuando la encuesta la hago yo (sigue sin ser significativo) las unidades que más les gustan son aquellas en la que más preparado me siento y, curiosamente, en aquellas en las que más hablo, relato, cuento, enlazo. Siendo este método vilipendiado por “pasivo», de lo cual discrepo porque ellos están quietos y escuchando, pero sus neuronas tienen que ir a mil por hora para seguirme porque no paro de provocarlos con preguntas y conexiones. Como reza el clásico “El que pestañea se lo pierde». Puede que mis alumnos sean de otro planeta, lo cual dudo, o puede que los alumnos tengan unas inquietudes y unas expectativas en su formación cultural que los encargados de la cosa educativa se lo pasan por el forro. Ojo, también está el que no hace nada, pero extrañamente también valora tu esfuerzo al transmitir. Esa es la conclusión que yo saco. Pero soy «yo y mis circunstancias»…otros seguro que tienen otras distintas. Preguntémosles y saldremos de dudas.