LA YENKA DE LA EBAU

Tiziano Tizona
Ni “Prueba de Madurez”, ni cuestiones tipo test… Poco a poco, cuando la realidad golpea a la puerta y la peña se juega las habichuelas, la gente le ve las patitas a la tontería y al postureo de despacho y moqueta que inundan las tesis de las nuevas ocurrencias educativas. Se aplazan casi “sine die» las reformas de la EBAU, dejando en la estacada a aquellos que las defendían porque eran la solución al problema, sobre todo de nivel, del que adolece buena parte de nuestro alumnado. Al ritmo de las “contrarrefornas» que se marcan nuestras autoridades y sus adláteres, no me extrañaría que dentro de unas semanas declaren que una de las pruebas consistirá en un dictado y una redacción y el que no la supere “repita y suerte”; ojo, que a mí no me parecería mal: estamos hablando de aspirantes a universitarios.
Esta situación me recuerda a compañeros de esos que opinan que los niños tienen que moverse, que en el aula el ruido es educativo y que tenerlos sentados escuchando o dialogando es del siglo pasado. Que a los veinte minutos están gritando poniendo orden y repartiendo partes de conducta porque se les va la chavalada de las manos. Y es que una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo.