BUSQUEN EL VÍDEO QUE SE VAN A REÍR

Tiziano Tizona
Hay un vídeo que se ha hecho viral en Twitter en pocas horas. Trata de una chica que está a punto de autofulminarse durante el primer día de vacaciones de sus ¿tres? hijos. Da risa porque cuenta de una manera muy graciosa lo de su desesperación. Por otra parte, da penita porque nadie bien nacido se alegra del mal ajeno. El mal es que, al parecer, los niños no son capaces de entretenerse con nada que no sea una tablet, que ella, heroicamente, se niega a proporcionarles. Si se enterase, igual lo sabe y le da igual, las horas de pantalla que les hacemos pasar a los chavales, desde bien benjamines, en los colegios me da en la nariz que iba a mosquearse. Y es que eso de conectarse con el “mundo real» a través de una pantalla, como pretendemos hacer desde los centros, es una mentira de categoría absoluta. Estamos consiguiendo desde las familias, y desde los centros, verdaderos adictos a la tecnología, seres que no saben hacer absolutamente nada si no es darle a un botoncito para que salte un muñeco en una pantalla, porque si ustedes se creen que utilizan los aparatos para otra cosa que no sea jugar o ver mierders tiktokeras se equivocan de todas todas. Pocos (no me atrevo a decir que ninguno, aunque lo piense) se dedican a buscar las “Meditaciones» de Marco Aurelio en la tablet. Hay chapas, botones, cuadernos, rotuladores, libros, figurillas para pintar, cómics de Mortadelo, juegos de damas, de ajedrez, de parchís, de naipes…ese es el mundo real y ninguno necesita un enchufe, ni juega con tus datos, ni te vende publicidades cada dos por tres. Ánimo a esa madre porque le quedan dos meses y medio para que sus nenes vuelvan a las clases. Piense que los maestros los llevan de treinta en treinta y , la próxima vez que desde el cole le digan que la tecnología es maravillosa para los niños, compre la burra otra vez.