PARA FIARSE UNO DE CONSELLERIA

El docente J.B.P. solicitó la asistencia jurídica de Conselleria, a la que tiene derecho por ser funcionario público, frente las calumnias vertidas hacia su persona por una familia de su centro educativo en una red social.
Desde Conselleria dieron la callada por respuesta hasta después de haberse celebrado el juicio. Total, que el compañero ha tenido que rascarse el bolsillo (unos 3.000 eurazos) en la minuta del letrado que contrató.
«Lo primero son las personas», decían.
Nb: Por cierto, el Sr. Juez le dio la razón al compañero.