LOS INGENIEROS TAMBIÉN OPINAN SOBRE LA «VUELTA AL COLE»

Ya queda menos para el regreso a los centros educativos y, a pesar de los intentos por parte de las distintas administraciones autonómicas de transmitir tranquilidad, seguridad y normalidad en ello, es público y notorio que a las dudas y reticencias de los docentes ante las escasas decisiones (si no nulas) para una «vuelta al cole» en condiciones, se van uniendo a ellos cada vez más voces discordantes. El penúltimo colectivo en hacerlo fue el de las familias, que – a pesar de que algunos opinen que no tienen mucho que decir, por aquello que está tan de moda ahora de que los niños no pertenecen a sus padres – ha empezado a organizarse en asociaciones y grupos coordinados para  exigir una vuelta segura y para denunciar también la decisión iluminada de alguna consejería de denunciarlos a las comisiones de absentismo si no llevan a sus niños, perdón, los niños, a la escuela sí o sí… (no vaya alguien a creer que un padre pueda estar más preocupado por la salud de su hijo que papá estado/autonomía/político de turno, hombre).

Pues bien, el último grupo en pronunciarse al respecto de la vuelta a los coles ha sido el de Ingenieros. El Consejo General de Colegios de Ingenieros Técnicos Industriales de España (COGITI), ha hecho llegar un documento al Ministerio de Educación y Formación Profesional en el que expresa su preocupación por la «baja calidad del aire» que presentan los centros educativos y los efectos perjudiciales que esto puede tener en relación a la propagación del coronavirus, a la vez que recomienda una «mejor gestión» de la situación de emergencia actual que «minimice en lo posible» los riesgos de transmisión por vía aérea en los recintos interiores de los centros educativos.
El COGITI alerta de que los niños y jóvenes son «un vector con mucho peso» en la transmisión, debido a la conjunción del «alto índice» de ausencia de sintomatologías que muestran frente al virus con los menores efectos negativos conocidos en su salud y con ciertas particularidades inherentes a esta franja de edad vital «como son la menor percepción del riesgo y menor aceptación de normas impuestas», e insiste en la necesidad de abordar el caso de los centros educativos y dentro de los mismos, sin olvidar que existen multitud de espacios interiores de diverso uso, ponen especial atención en las aulas «por ser los lugares en los que sus usuarios pasan la mayor parte del tiempo».
Según ha destacado el COGITI, las investigaciones indican que el riesgo de transmisión por vía aérea de la Covid-19 en ambientes cerrados con mala ventilación «es mayor que en ambientes exteriores», cosa que, por otra parte, es de cajón.
«Ello no depende tanto de la calidad del aire de dichos ambientes (salvando posibles influencias de dicha calidad en los sistemas inmunológicos de las personas) como de la adecuada renovación que del mismo se realice aportando aire exterior».
Agradecemos el respaldo y el toquecito de atención, compañeros ingenieros, aunque también nos tememos la respuesta de nuestras administraciones al respecto, en consonancia con las decisiones y declaraciones hasta la fecha: … ¡¡pues abran ustedes las ventanas, leches!!

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