TENGO DERECHO Y EXIJO

Tiziano Tizona
Tal y como se barrunta que van a venir dadas, reclamo mi derecho a impartir mis clases (siempre y cuando no falte a ninguna de mis obligaciones profesionales) como considere oportuno. Tengo derecho a pensar y a expresar que determinadas metodologías no son más que humo y que mi honestidad profesional me impide aplicarlas en la mayoría de las situaciones, y mucho menos convertir en un fin lo que no deja de ser un medio. Tengo todo mi derecho a pensar que el uso excesivo de las pantallas merma la capacidad de atención y de concentración, y que supone una seria amenaza para la comprensión y reflexión de textos de determinada dificultad, además reduce significativamente la capacidad de escritura. Tengo todo mi derecho a pensar que los ámbitos no son más que una bajada de nivel en los contenidos de las materias disfrazada de modernidad, y que la co-docencia es un parche para justificar no aumentar los espacios educativos ni bajar las ratios. Me asiste el derecho a la hora de proclamar que la burocracia jamás ha hecho mejorar la situación académica de ningún alumno, es más, resta para su atención. Sospecho, y puedo hacerlo, que la tibieza y la poca claridad de los objetivos educativos de la LOMLOE, esconde un café para todos con el objeto de cuadrar estadísticas y devaluar la educación de las capas sociales más desfavorecidas. Tengo derecho  y lo ejerzo, a exigir a nuestros representantes laborales que peleen por la dignidad de nuestra profesión en todos los campos anteriormente expuestos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil