ENÉSIMA CANALLADA EN TIKTOK
Cada cierto tiempo vuelven a los medios las barbaridades que cometen nuestros adolescentes en los centros para grabarlas y subirlas cual trofeo a las redes sociales. Del “Slap a Teacher» que consiste básicamente en darle una colleja al maestro o del “Deliviuos Lick” consistente en destrozar material escolar o los baños del cole, se ha pasado al engendro de incitar por WhatsApp a algún compañero a un “reto” dentro del aula que saque de sus casillas al profe y, a partir de ahí, difundirlo por Tiktok. Afortunadamente, la mayoría de esas canalladas nacen y quedan muy restringidas en los USA y pocas se filtran aquí de manera masiva. Aunque nos deben servir de advertencia y toque de atención para prevenir que se extiendan en nuestros centros. Hay que considerar la pertinencia del uso de los móviles dentro de los espacios educativos y calibrar ventajas e inconvenientes sacando conclusiones de ello. Hay que dejarles claro que nadie debe estar expuesto (así lo dicta la ley) a salir en absolutamente ningún sitio si no da su consentimiento expreso. Quizá debieran de empezar las denuncias por parte de los docentes a alumnos y padres, porque si a nosotros nos exigen escrupulosamente el conocimiento y cumplimiento de la ley (y nos amenazan cada dos por tres con una denuncia), menester es que ellos se apliquen el cuento en la parcela que les toca. Empezando por la edad de los niños para tener redes sociales. No es más bueno el que se deja dar más collejas sino el que defiende sus derechos y los de los demás con más ahínco.
