¿EN QUÉ MOMENTO SE ENFRENTARON NUESTROS CAMINOS?
Tiziano Tizona
Ignoro el momento en el que nuestros caminos empezaron no a separarse sino a enfrentarse. Familias y profesorado cada vez están más desunidos y eso repercute, y de qué manera, en el rendimiento de la chavalada. Me contaba mi padre (qepd) maestro de escuela rural y después director de colegio público urbano durante muchos años la maravillosa colaboración que encontró en su siempre querida y añorada vida laboral. Entonces el maestro era una referencia cultural y, según contaba, las familias apreciaban la importancia de la figura del docente. La cosa iba desde traerle braseros al aula (tenía a todas las edades en una: eso sí que era “integración”) en los inviernos hasta, ya de director, juntarse los sábados para pintar entre todos “la escuela». Él, a cambio, dedicaba más horas que un reloj para prepararles actividades que los hicieran progresar, lo hacían y los padres lo notaban. Unos pocos años después, el sindicato ANPE saca la estadística de casos en los que ha intervenido y resulta que los conflictos/acosos con las familias (26,7% de los casos) supera los acosos y amenazas con el alumnado. Ver para creer, si mi santo levantara la cabeza…
