LA HEREJÍA EDUCATIVA
Tiziano Tizona
Me piden una fe de la que carezco. Y lo malo es que estoy pasando de pérfido a hereje respecto a la retahíla de innovaciones que riegan los campos yermos de la educación. Innovaciones que, en muchos casos, son más viejas que el orinar a pulso pero que hoy en día son presentadas en pantalla gigante patrocinadas por tal o pascual banco o empresa. Mira que lo he intentado, soy curioso de nacimiento y me gusta probar y comprobar cosas. Pero nada, todavía no he descubierto nada que supere al maestro Sócrates de hace 2500 añazos. Un tipo que sepa mantener la atención con lo que dice, que rete, que dialogue, que exponga…os aseguro que los hay de esos que se te cae la baba al escucharlos. Ni siquiera se requiere más parafernalia que una tiza y una pizarra. Ni ABPs, no cooperaleches, ni kahoots, ni Wikipedias se acercan a la maravilla de escuchar a un fulano que sabe y se sabe explicar. Si llenásemos las aulas de estos especímenes, otro gallo nos cantaría a todos los niveles. Pero claro, esto está considerado como fachoso o rojipardo , lo cierto es que no entiendo muy bien por qué. Además, hemos de partir de la base que no todo el mundo puede costearse una tablet o un chromebook, que no todas las casas tienen acceso a WiFi, que unas orejas, un lápiz y una libreta tienen muy poco coste (y muy poco negocio, que me da en el hocico de que por ahí van los tiros). Todos los niños deberían tener acceso a maestros de este tipo: es barato y efectivo: de esa burra no me bajo…aunque voy preparándome para el auto de fe y la hoguera que sé que me espera por decir estas cosas en voz alta. Los aprendices de Torquemada se van a dar un festín conmigo. ¡VIVA SÓCRATES!
