SEÑORA CELAÁ, AQUÍ TIENE OTRO ARTÍCULO INTERESANTE PARA LEER (LA EXPERIENCIA DE LOS COLEGIOS EN ISRAEL)
Hace unos días, la ministra de Educación y Formación Profesional de nuestro país recomendaba en su twitter personal la lectura de, según ella, un interesantísimo artículo que recogía las medidas a poner en práctica en la reapertura de los colegios en tiempos del coronavirus: «pequeños grupos, mascarillas y distancia social».
Hoy le proponemos la lectura de otra noticia que informa de la experiencia del sistema educativo israelí al respecto, que consideramos igual de interesante, y que reproducimos parcialmente a continuación:
Desde que Israel reabrió los centros educativos el 17 de mayo, el número de contagios de Covid-19 ha subido hasta alrededor de los 1500 diarios cuando, por entonces, tenía menos de 50.
Este incremento en los casos siguió a los rebrotes en los colegios que, el lunes pasado, ya había infectado a 1335 estudiantes y 691 trabajadores.
A principios de mayo, se reabrieron muchos de los negocios, incluidas las escuelas, en un intento de reavivar la economía y la sociedad…, los negocios y devolver a los israelíes de vuelta al trabajo.
Para el mes de junio, los centros educativos eran el segundo foco de infección conocido.
Según el profesor Siegel Sadetzki, máximo responsable de la salud pública israelí hasta la semana pasada, cuando renunció a su cargo: «muchas de las fuentes de la segunda ola de contagios surge de la apertura de los centros educativos de una manera que no estaba adaptada al corona y a las reuniones en masa».
Para mediados de mayo, las autoridades israelíes dejaron de imponer la distancia social… y las clases pronto se llenaron de alumnos, en algunos casos de hasta 40 de ellos.
Según Menashe Levy, «head of the school principals’ association for middle schools and high schools»: «a los israelíes nos encanta el acercamiento social, abrazarnos, besarnos, chocar los cinco y darnos la mano… Mantener la distancia social en Israel es muy, muy difícil».
A principios de junio, Israel decidió cerrar durante dos semanas cualquier centro educativo con un estudiante o trabajador contagiado. Esta política ha llevado a 28000 personas a guardar cuarentena.
Israel ha cerrado 125 colegios y 258 guarderías desde mayo.
Acaba el artículo recogiendo la reflexión de que durante los primeros meses tuvieron que reinventarse continuamente porque la situación era nueva para todo el mundo.
Desde aquí, esperamos que nosotros podamos aprender algo de su experiencia y no tengamos que «reinventarnos» sobre la marcha como ellos.
Le dejamos el enlace al artículo un poco más abajo.
De nada, señora Celaá.
