A MENOS DE UN MES PARA «LA VUELTA AL COLE», A MÍ ESTO NO ME HACE GRACIA
Agosto.
A menos de un mes para la vuelta a los centros educativos.
Sin noticias del Ministerio de Educación y Formación Profesional; y. lo que es peor, sin esperanzas de que las vaya a haber (quedó claro que se delegaba la responsabilidad en las Consejerías de Educación de las distintas Comunidades Autónomas).
Sin consenso entre las Consejerías de Educación (cada una ha tomado y sigue tomando decisiones unilaterales – en Madrid, por ejemplo, siguen trabajando en ello, como recientemente declaró la presidenta de la Comunidad – para llevar a cabo una vuelta segura, pero sin conseguir transmitir esa pretendida «seguridad» a aquellos directamente afectados por sus indicaciones: docentes, alumnos y familias).
Sin consultas a los centros educativos ni a sus docentes (ya «sabemos» que nosotros «no sabemos», pero para echar un vistazo a las noticias acerca de los países en los que se han abierto las escuelas y ver qué ha ocurrido tampoco hay que ser un lince. Además, eso de que se quiera echar sobre nuestras espaldas toda la responsabilidad sobre la aplicación de los protocolos de actuación también huele mucho, y no bien precisamente).
Sin consultas a los alumnos (quizá los muy peques no tengan el criterio para opinar, ¿pero qué hay del alumnado de ESO, Bachillerato, FP…? ¿Ellos tampoco?).
Sin consultas a las familias (aunque eso sí, amenazando con denunciar a las comisiones de absentismo a aquellas que no lleven a sus retoños si no lo ven claro, o exigiéndoles que firmen un compromiso de cumplimiento de las normas de salud e higiene para el alumnado y haciendo, así, que sean las familias y no las administraciones quienes tengan que garantizar el cumplimiento de los protocolos sanitarios para evitar contagios en los centros).
Ejemplos todos de cómo está la cosa o, mejor dicho, de cómo no está.
¿Preocupante? Pues parece que no.
Todavía hay cabezas frías y claras que, mientras algunos exageran la situación y se pasan de alarmistas, mantienen el tipo y hacen cosas realmente productivas como, por ejemplo, llevar a cabo un estudio para concluir que un curso escolar semipresencial sería la opción más cara para los padres, ya que tendrían que comprar los recursos para las clases presenciales e invertir también en lo necesario para dar clases desde casa.
En serio. No es broma. Es una noticia.
Para partirse de la risa…
… No sé por qué no me río.
