OTRA CANALLADA (ESTA VEZ EN LA «LEY CELAÁ»)

Tiziano Tizona
«Se exigirá la formación del profesorado en atención a la diversidad, la codocencia y las nuevas metodologías pedagógicas y los docentes podrán ser desplazados a tareas que no requieran la atención directa a los alumnos si se considera que no colaboran.» Esto está copiado, palabra por palabra, de un  artículo de «La Vanguardia» fechado el pasado 14 haciendo referencia a la Ley Celaá.
No sé si se dan cuenta de lo que representa: los que no sigan las metodologías imperantes, financiadas, promovidas, apadrinadas por las grandes empresas, bancos, tecnológicas… que persiguen trabajadores sumisos, consumidores con déficit de conocimientos (ergo de capacidad de crítica), vasallos de una élite y, a más a más, agradecidos de serlo. Para ello cuentan con la inestimable ayuda de organismos políticos (OCDE), gobiernos, «guruses», facultades de  magisterio (todos, o casi, subvencionaditos  ellos). A todo aquel que discrepe, castigado al pasillo, fuera del contacto con los alumnos; a todo el que no le cuadre a equipo directivo o a la inspección a la biblioteca o a rellenar informes; y con la delación asomando la patita por debajo  de la puerta.
Pero claro, es una ley «de izquierdas» (eso dicen políticos y allegados), por lo tanto a callar todos y prietas las filas ante semejante loa al caciquismo pedagógico, pasándose por el forro ministerial el derecho fundamental, recogido en la Constitución, de la libertad de cátedra.
¿Cuándo se darán cuenta los padres de que los están estafando?¿Solo los hijos de los ricos podrán formarse con rigor a base de pagarse la educación?

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *