¡MUERTE A HOMERO! (PREPARANDO EL LOMO PARA LOS PALOS)
Tiziano Tizona
En una escuela de Massachusetts han prohibido la “Odisea» de Homero, la han sacado del plan de estudios por “sexista,machista, violenta” y no se qué zarandajas más, según informa el “Wall Street Journal». Los profesores se vanaglorian de ello como una conquista a la modernidad y a la nueva pedagogía (cuanto daño). Llevamos años, y esto va “in crescendo”, queriendo desde las escuelas negar el derecho a los niños al conocimiento y, por ende, a la capacidad de juicio y crítica; mostrando falsamente un mundo edulcorado y escondiéndoles elementos culturales que no acaban de cuadrar con los patrones éticos y estéticos actuales. Vamos camino, con el inestimable apoyo económico y mediático de las grandes empresas tecnológicas, de sacar de los centros de estudios a legiones de muchachos condenados a una cadena de producción al servicio de esta élite. Gentes en que la base cultural básica les va a ser arrebatada y sustituida por unas “competencias” al gusto del sistema, creando y perpetuando una especie de nuevo feudalismo. La literatura, la historia, la filosofía, las artes, la sociología, la ciencia…necesitan ser conocidas para aplicarlas, juzgarlas, criticarlas, disfrutarlas…y así llegar a desarrollarlas. Es la única manera de dar una oportunidad al avance social y cultural de nuestras comunidades.
Dicen que la sociedad y el mercado laboral es cambiante, cierto, pero no menos cierto es que es mucho más fácil que cambie un procesador de textos, una hoja de cálculo, y sistema de creación de webs, unos dispositivos tecnológicos…que la filosofía de Platón, la historia de Carlo Magno, la mitosis, La Ilíada, el arte Gótico, los porcentajes, el uso de la coma, o la fuerza de la gravedad.
Así pues, déjennos impartir conocimiento y cultura y formen ustedes en sus empresas a sus empleados. Dejen de intentar meter la cuchara en el sistema educativo. Gobiernos y compañeros, no se dejen engatusar con pantallitas, subvenciones y falsas promesas: esconden el rédito de un negocio redondo a costa de la formación cultural y el desarrollo intelectual de nuestros alumnos.
Sé que es impopular y que creará controversia, pero me lo echo a los lomos: es lo que pienso aunque con ello prepare mi propia crucifixión dictada por alguna tropa de vendehumos o de desertores de las aulas.
