NO SE PONGAN A ESA ALTURA, CONSEJEROS
Tiziano Tizona
¿Pero cómo que centros de detección? Llega un momento en que nos tragamos cualquier barbaridad, como el que oye llover, siempre que venga de un fulano oficial. Los consejetas autonómicos, con la señá ministragedia al frente de todos ellos, no se conforman con soltar alegremente el bolón de dimensiones oceánicas ese de que “los centros son seguros”, sino que ahora añaden al mantra la cantinela de que son “centros de detección y de control de la epidemia». Dicho en román paladino: nos han convertido en conejillos de indias, a nosotros y a nuestro alumnado. Y se quedan tan panchos los tíos, y nos quedamos tan panchos y tan anestesiaditos nosotros. Usar seres humanos para detectar la incidencia de una pandemia con riesgo para estos y para sus familias… Si fuéramos un país medio regulinchi y con una cultura que vaya un poco más lejos de repetir soflamas pancarteras de feisbuk, abrazar árboles para hacernos una foto y ver el Sálvame de turno en la tele, nos daría un ligero tufillo a doctor Josef Mengele, apodado el “Ángel de la Muerte”, que utilizaba a los prisioneros de Auschwitz para sus experimentos… y medir, detectar y controlar. Como sinceramente no creo, los dioses me libren, que sean ustedes de la estirpe de semejante animal, ya podrían buscarse otro mantra porque con este no salen muy bien retratados. ¿Por qué no dicen simplemente la verdad?: Que los niños están en los colegios para que los padres puedan trabajar y ahorrarse los ERTES y las indemnizaciones de un enclaustramiento general. De nuevo, la pasta por encima de la salud.
Repito por enésima vez: el problema de los colegios son los asintomáticos, que no queréis verlo.
