YA HA PASADO (VOLVAMOS AL CIRCO)
Tiziano Tizona
No se puede estar en misa y repicando; o, al menos, no se debe. Ayer, 23 de abril, en todos los coles de las Españas, tonto el último que no subiera su foto posturera a las redes con las cartulinas, murales, nenes haciendo como si leen… Cervantes, Shakespeare, Goethe, Platón, Nieztsche, san Juan de la Cruz y Camus coparon las publicaciones. La ministra, la misma que invierte lo que no tiene en la “digitalización de la educación” porque “en Google está todo” y solo hay que adiestrar al discente a “seleccionar “ la información válida y hacer crítica de ella, loando la maravilla que supone la letra impresa. Esos medios de comunicación, aliados de quien tiene el parné, léase las tecnológicas, colocando la bendición de una sociedad lectora entre “viruses» y castañas electorales mesetarias.
Todo ello ha pasado, ya es 24. La orgía de copipega de la Tontopedia (en la que no es difícil colar que fue Hernán Cortés el inventor de la imprenta), del pastidecor y del Tiktok disfrazados de Cervantes la dejamos para el próximo año, si es que las fechas cuadran. Volvemos a la pantalla, a la recompensa inmediata, a une con flechitas y a colorea la opción correcta mientras nuestros alumnos no saben rellenar un folio, o una hoja de procesador de texto con algo que se le aproxime a un escrito sin que arda el papel o te salte el antivirus. Volvemos a considerar el libro de texto (que también los hay buenos) como un enemigo de la “innovasió», y a que los niños no estén capacitados para centrar su atención en él más de 10 minutos. Volvemos a hacerles hablar, discutir, contrastar puntos de vista después de un video o un power sin el necesario periodo de reflexión, conocimiento e interiorización para que una “opinión” se convierta en una convicción argumentada. Volvemos a olvidar que el saber, nos guste o no, se basa inapelablemente en la memoria y que no existe lo segundo sin lo primero (y no me refiero, que os veo venir, a la maldita lista de los reyes godos, la cual no conozco a sujeto al que se la hicieran memorizar).
Bueno, pues lo dicho, ya se ha pasado: volvamos al circo. Yo ya estoy preparando mi performance para el año que viene. Les voy a hacer bailar “Jerusalema» con una foto de Ortega y Gasset cosida al culo del pantalón. Eso sí, sacada de Google.
