FALTA UNA REFLEXIÓN SOSEGADA
Tiziano Tizona
Puede que una reflexión sosegada que aporte algo de luz a esto de la cosa educativa sea tan simple como analizar dónde estamos y, sobre todo, adónde queremos llegar; qué valor le damos a la cultura y si la vamos a priorizar, o no, a las competencias; cómo vamos a arreglar los datos horripilantes de fracaso escolar y abandono sin afectar a lo anterior; si hay que bachilleratizar la ESO o secundarizar el bachillerato; si la universidad ha de estar al servicio del mercado o por encima de él; la digitalización como medio o como fin; cómo vamos a lograr corregir las desigualdades provenientes del los ambientes económicos y socioculturales ¿bajando o ayudando?…
Los expertos, asesores, agentes sociales, políticos (gobernates o no) y, sobre todo los docentes deberían empezar a construir un proyecto firme, contundente, consensuado y duradero que dé respuesta a todas estas cuestiones. Una vez hecho esto hay que dotar de recursos todo ese proyecto. Nos la jugamos todos.
