IGUAL RESULTA QUE NO TENEMOS TANTA CULPA
Veo en las redes a compañeros que se hacen eco de la noticia aparecida en el diario “La Provincias” cuyo titular reza: ”Los alumnos pobres abandonan seis veces más los estudios de la ESO”. ¡Tate!, si a eso le unimos que decenas de miles de estudiantes de FP en la Comunidad de Madrid y en Cataluña (que sepamos) no han tenido la oportunidad de cursar el grado que prefieren y han de resignarse a escoger otra rama, abandonar o pagarse un instituto privado, puede que quepa una remota posibilidad de que la culpa no sea enteramente del cuerpo docente sino que algo tengan que ver las desastrosas políticas sociales y la pésima organización educativa. Eso sí, como somos el cuerpo más ridículamente politizado y sumiso al poder, nos convierten fácilmente en diana a vapulear por la opinión pública y publicada. Aplaudimos, o callamos vergonzosamente, las gansadas de consejeros y ministros si es que son de los “nuestros” y no nos damos cuenta de que los “nuestros” son los alumnos y los compañeros. Nos enzarzan en luchas cainitas y en discusiones bizantinas mordiendo inocentemente el anzuelo que se nos lanza obviando el pelear, por lo pronto, por las cosas que nos unen (léase ratios y seguridad COVID). Por cierto, exceptuando algunos empleados en transportes públicos (pido disculpas si me olvido de un colectivo) somos los únicos que nos vamos a meter en recintos cerrados con grupos numerosos, la mayoría sin vacunar (todos los menores de 12 por ahora y según he comprobado hoy muchos mayores también). Puede que sea otra muestra de sumisión, o quizás de valor, no sé. Pero si es lo segundo, ojalá los coj… que ponemos ahí los pusiéramos en defender nuestros derechos. Otro gallo nos cantaría a nosotros y a nuestros alumnos.
