¡QUÉ MISERABLES SOIS!

Tiziano Tizona
Pronóstico acertado, mantengo mi chelín de la suerte, una vez más. Los machos y las hembras alfa de la educación en España se han debido de reunir para felicitarse las fiestas y desearse unos buenos regalos de Reyes porque han dejado, tal y como me aposté, las cosas igual… o peor. La inversión educativa para paliar la incidencia del virus, en este segundo trimestre, alcanza la espeluznante cifra de cero euros: no refuerzos, no filtros, no contrataciones no mascarillas, no medidores CO2… Además, la decisión la han tomado como es menester hacerlo en estos casos, unánimemente. Por lo cual, me permito a mí mismo, conmigo, mandarlos unánimemente al carajo. Los sindicatos amagaron el día de antes pero no zumbaron, ya deberían conocer a la Administración y saber que solo reacciona cuando les pones entre la espada y la pared. Total que, como se veía venir, la pelota va a caer en el tejado de los equipos directivos y de los responsables COVID de los centros. A eso hay que sumarle el colapso de los servicios sanitarios, ya de por sí machacados (tampoco les han provisto de refuerzos). “Los centros son lugares seguros”, repiten el mantra cada vez que alguien les arrima una alcachofa. Parece que se les ha olvidado el caos de casos en los centros en las últimas semanas de diciembre. Escatiman bajas y cuarentenas con una cepa decenas de veces más contagiosa que las anteriores . La vacuna no te libra ni de cogerlo ni de transmitirlo; parece que la nueva, y espeluznante, estrategia sea que se contagie todo dios y que se salve el que pueda (es cierto que esta cepa es menos agresiva… pero también que caen por decenas cada día y que tenemos dos chavalillos en la UCI en el País Vasco) Incluso ya en las noticias colocan el mensaje de que es bueno contagiarse porque la inmunidad natural es más efectiva que la vacunal (evidentemente, pero corres el riesgo de que te desgracie, desgraciados). Total, que si la cosa, esperamos que no, sigue la pauta que principió en diciembre, tiene todita la pinta de desbocarse (tampoco se van a gastar un céntimo en hacer PCRs para entrar de nuevo). ¿Saben de quién va a ser la culpa, no? Efectivamente, de los maestros, que han relajado las medidas y que no crean tensión para mantener el puñetero virus a raya. Ya están colando el mensaje.
Son todos ustedes unos miserables.
Pd: Regreso a las clases SÍ, pero con SEGURIDAD para todos.

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