HAY QUE HACERLES PROBAR SU PROPIA MEDICINA
Tiziano Tizona
Una vez perdida la batalla del lenguaje (una más) y que hablamos de competencias, clientes y rentabilidades (lo del horario partido no deja de ser eso), puede que haya que empezar a darles de su propia medicina. La sociedad de consumo que están/estamos promocionando (como si lo necesitase) implica que el cliente puede pedir cuentas sobre el producto adquirido y se debe responder ante la publicidad engañosa (que la hay a arrobas) en los centros. También de los rendimientos de las inversiones (léase tablets, Chrome demás aparatitos con lucecitas). ¿Dónde está la trampa? En que, en teoría, los resultados serán “en la sociedad del futuro” y están acabando con cualquier indicador (otro palabro empresarial) que demuestre, o no, la validez de los métodos y de las filosofías pedagógicas de los centros. Cuando sea demasiado tarde no tendrán a quién pedir cuentas…bueno sí, qué digo, a los sufridos docentes. Ojo, que muchos compañeros no lo ven venir cegados por el halo multicolor de los unicornios.
