AVIONCITOS EN LOS CONGRESOS EDUCATIVOS
Tiziano Tizona
Compañeros asistentes a congresos educativos de unicornio y pandereta, ahora que os ha dado por acabar los eventos lanzando avioncitos o bolitas de papel unos a otros, espero que tengáis la gallardía de recogerlos antes de largaros del bodrio. Lo digo porque algunos estamos hasta los colgajos de decirles a los polluelos que el personal de limpieza merece el mismo respeto que cualquier miembro de la comunidad educativa. Uno, que ya tiene más años que una era, ante la inutilidad de decirles a los alumnos que recojan su propia basura, dobla el espinazo cada vez que ve un papel en el suelo del aula, ya que es la única manera de que alguno (cada vez son más) siga tu ejemplo. Desde el respeto a que cada uno pase su tiempo libre haciendo el ganso como le venga en gana, va mi crítica a poner en valor que a los docentes se nos trate en ese tipo de congresos (ojo, que hay honrosas excepciones) como a niños de baba, conga, avioncito y seño que me meo. Puedo estar equivocado pero me da en la nariz que los problemas en educación se solventan con planteamientos bastante más serios que darle un abrazo y una palmada en el culo al señor calvo y con bigote que nos tique en el asiento de al lado. Así pues, en el próximo video que lancen a las redes haciendo de adolescentes descabezados, sería de agradecer que sacaran una segunda parte en la que salgan esos mismos mozalbetes quincuagenarios recogiendo el salón, bailando la conga, si quieren, pero recogiendo.
