NOS FALTABA LA BOTÍN, COMPAÑEROS

Tiziano Tizona
La última en subirse al carro de Code.org ha sido Ana Botín. Carro en el que ya estaban gente tan recomendable como Barack Obama, Joe Biden, Bill Clinton, Justin Trudeau, Bill Gates, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Susan Wojcicki, Sheryl Sandberg, Bono, Malala o Richard Branson. Ahí llevan una muestra de la gente que mete el hocico en la educación de nuestros polluelos, un cúmulo de virtudes todos ellos. A nivel nacional tampoco andan cojos, tras el abanderado Pedro Sánchez, andan los expresidentes del gobierno, ministros de todo pelaje (lo de la ideología pasa ser secundario cuando se huele el parné), y CEOs de las principales empresas, ahora además cuentan con doña Ana: «la programación y la tecnología están en el corazón de muchos de los proyectos de las empresas que se están creando hoy en España y en el mundo».«Esto les va a abrir muchas más posibilidades en el futuro, el poder trabajar en empresas que están cambiando el mundo, ya sean empresas pequeñas, medianas o grandes».
Para esta gente tan simpática de Code.org una de las causas de la ralentización de las competencias en programación es la poca capacitación de los docentes. Acabáramos, ya estamos donde nos querían. Que me expliquen a mí la causa por la cual todas esas empresas no forman a sus trabajadores en lo que les conve ga y lo dejan en manos del profesor de Latín, de la de Química o del apasionado del Oboe, para que sean ellos los que le sirvan en plato de sus empleados (llámese vasallos) a su gusto, normalmente poco hechos en cultura, capacidad crítica, humanismo, ciencias sociales o biológicas, filosofías, éticas, artes varias… No vamos a negar la importancia del manejo de las nuevas tecnologías, no somos tan cutres salchicheros, pero sí defendemos, que si se quiere promocionar, hacen falta equipos adecuados en los centros (cosa de la que carecen), profesores que lo encaren con conocimientos y didácticas desde una asignatura “ad hoc” y que valore sus conocimientos y su aplicación. Y dejen en paz al de Latín, al de Historia del Arte, a la de Geología, y a ese que les enseña a leer y a escribir correctamente. Porque, si le hacemos tanto caso a las demandas del “mercado», acabaremos evaluando la capacidad de los niños de infantil de llevar bandejas sin que se les caigan las jarras de sangría y haremos una rúbrica que refleje su el niño de 8 años deja que se queme la hamburguesa y si le añade pepinillo o no a un “Big Mac» de esos.

 

Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *