CARAJADA PREMIUM

Tiziano Tizona
Titula “La Vanguardia” lo siguiente en su sección de Educación: “Adiós a las pizarras analógicas en la Comunitat Valenciana”. Parece ser que los linces de Educación de la Conselleria pretenden sustituir (llámenme loco, pero considero que lo mejor sería combinar) la pizarra y la tiza por la pantalla y el lápiz digital. No deja de ser un ejemplo más de pedagogía estilo Yenka (un pasito para adelante, dos pasitos para atrás) propio de la locura institucional que no busca el avance, ni el consenso, ni el análisis sino, simple y llanamente, destruir el sistema anterior cueste lo que cueste…y costar, cuesta mucho: más de 24 millones, por lo pronto. Esta mezcla entre Complejo de Edipo , virtupostureo y vasallaje respecto a las tecnológicas hace que los exigües recursos educativos se vayan por el sumidero de la tecnología desabasteciendo otras parcelas educativas tan importantes, o más, que la citada digitalización: ratios, apoyos, especialistas, espacios, recursos analógicos…
La gente protesta por el anuncio del gobierno de la obligación de mantener una horquilla de temperatura en interiores ignorando que en la gran mayoría de las aulas de nuestros chicos se rebasan a niveles inhumanos por arriba en verano y por abajo en invierno. Cuando señalábamos esas carencias nos pusieron del color de Hulk a los docentes los mismos que ahora claman a los cielos.
Digo yo, vuelvan a llamarme loco, que, a lo mejor , no estaría de más plantearse gastarse esos 24 milloncetes en aparatos (también) pero de climatización de los centros. Más que nada, para que los muchachos no suden como un pollo o se queden más helados que el culo de una rana mientras aprenden. Aunque en vez de hacer la multiplicación con el dedo en una pantalla la hagan con una tiza sobre una pizarra. ¿Se acuerdan, compañeros, de los mamotretos de pizarras digitales de hace unos años que vendían como la revolución educativa definitiva? ¿En qué trastero del cole las han ubicado? Bueno, pues esto es igual. El error es poner el método y el recurso por encima del conocimiento en sí; y no aprenden, oyes. Pero claro, qué narices sabré yo que solo llevo más de 25 años peleando con este tipo de sandeces y viéndolas pasar una tras otra.

Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *