ERES MAESTRO, ERES CULPABLE
Tiziano Tizona
Es curioso que en esta profesión que trata de (o debería) formar a los chavales, rara vez sean estos los que impliquen un problema serio para el profesorado. Toda dificultad presentada en las aulas suele solventarse en ellas y normalmente no llega la sangre al río. Se supone que estamos capacitados para ello; raras son las excepciones que impliquen gravedad más allá de una advertencia o, si la cosa se pone fea, un parte de conducta. La cosa se complica en cuanto empiezan a intervenir lo que podríamos llamar como “factores externos al aula»: padres que te vienen (o te escriben) contándote películas que nada tienen que ver con las realidades, equipos directivos o inspección que, en vez de asesorar y ayudar, se dedican a fiscalizar a lo Torquemada o, simple y llanamente, a amenazar. Ahí, el profesor que, por norma general, sí controla las situaciones del proceso de enseñanza, se convierte en un pelele en manos de todas estas personas que lo primero que hacen es declararte culpable, sea cual sea la verosimilitud del relato. Reconociendo que en ocasiones tienen razón (el que esté libre de pecado…) no es psicológicamente sano ir a trabajar con la espada de Damocles constantemente amenazando con caerte en la cocorota ante cualquier mamarrachada o, lo que es peor, invento normalmente malintencionado. Ya se está viendo en los países de nuestro entorno inmediato que pocos son los que quieren dedicarse a la enseñanza, y los que lo hacen son carne de baja por ansiedad con un porcentaje no alcanzado en el resto de las profesiones. Se nos habla de vocación desde estrados que no han olido un aula por gente fugitiva de la tiza. Pero una cosa es el gusto por enseñar y ayudar y otra muy distinta que todo aquel que vaya con un libro de texto o unos apuntes bajo el brazo vaya dando el perfil de un delincuente camino de un «auto de fe». Sigan por ese camino que trabajos hay muchos y os vais a quedar sin maestros antes de que la demografía os deje sin alumnos. Claro, que siempre pueden educarse vía Wikipedia o Tiktok.
