PONER PIE EN LA PARED
Tiziano Tizona
Pues que no hay forma, oyes. Esta gente que iba a liberarnos de la burocracia nos ha colado por la escuadra una ley que necesita un rastreador navajo para programar media unidad didáctica (llámese ahora “situación de aprendizaje”). Tira uno mano de las editoriales a ver si encuentra algo de luz inspiradora y se da cuenta de que están todavía peor que tú, y eso que tienen a gente a full time con el tema de programar, pues nada, que no sacan ni una limpia. Los equipos directivos apretando sin olerse siquiera el lío que suponen. Y el maestrillo con 39 mozalbetes en clase rellenando rúbricas de hasta cómo se sientan, mirando una puñetera pantalla por obra y gracia de la madre que los parió a todos. Hay gente que te achaca cierta ideología política por decir en voz alta que esta ley y todo lo que la rodea es humo maloliente y putrefacto y se quedan tan anchos. No, compañeros, no se trata de eso. Se trata que la izquierda (si quiere llamarse izquierda a Alegría, Celaá y su chupipandi) tiene en sus filas tantos gañanes, como mínimo, como la derecha y que “mardita sea nuestra zuerte» nos caen en Educación lo mejor de cada casa. Soy consciente de que hay institutos que se están negando a aplicar el bodrio y me parece que, a día de hoy, es de las pocas soluciones para que se nos tenga una “miejita “ en cuenta. Aunque nos juguemos un puro de los gordos, no será tal si la negativa es masiva. A los partidos les interesa la paz social porque hay elecciones autonómicas, y puede que nacionales, a la vuelta dr la esquina y puede que sea el momento de atizarles a los de la diestra y a los de la siniestra. Anulen esta basura, pónganse de acuerdo, escuchen a todas las sensibilidades del profesorado, hagan una ley sensata y duradera entre todos y dótenla de recursos suficientes para llevarla a cabo. Ya tienen ustedes una situación de aprendizaje fetén para el futuro del país. Dejen a los dinosaurios perpetradores de leyes fake a la sombra de las editoriales que les cobijan, manden a las tecnológicas y a las bandadas de unicornios mindfullleches de paseo y cojan lápiz y papel de una puñetera vez. Arreglen esto que para eso les eligen y les pagan.

El problema también lo tenemos en nuestras filas. Que hay mucho docente que le mola la tecnología y debe de tener mucho tiempo libre para hacer «cositas chulis» y trabajar con playmobiles en sus clases…
La nueva ley sólo viene a empeorar lo que ya de por sí estaba peor.
Como sigamos guiándonos por psicólogos y pedagogos seguiremos en el descenso a la muerte…