ESO PARA VUESTROS HIJOS, MÁQUINAS
Tiziano Tizona
A ver, máquinas, si tanto vais proclamando a los cuatro vientos las enseñanzas que denostan el esfuerzo, el mérito, el estudio y la memoria. Si tan buenos son los ámbitos, las evaluaciones sin exámenes, los proyectos como base de la adquisición de saberes, aquello que el alumno dirige su propio aprendizaje, la emoción como cimiento del sistema educativo…¿por qué carajos no los lleváis a centros que actúen de esa manera y os gastáis un porrón de billetes en los que hacen exactamente lo contrario?
Seguro que ustedes conocen legión de casos de este estilo. No me refiero solo a los archiconocidos casos ministeriales y del resto de fauna política, sino a compañeros de centro. Es muy sencillo aplicar experimentos sobre cabezas ajenas por si resultan pufo. Y es muy fácil contraargumentar con un “¿A qué colegio llevas tú a tu niño porque aquí no lo veo y no lo tengo en mi lista?”. Ahí empiezan los sudores y los paseos por los olivados cerros de Úbeda.
Y es que dar ejemplo es de las cosas más complicadas de esta profesión y de la vida en general.
Máquinas, si todo lo que cacareáis en congresos educativos, en tertulias y en diarios es tan sublime, es un crimen que se lo neguéis a vuestros vástagos.
