A VER SI ASÍ NOS RESPETÁIS

Dos meses y medio los polluelos en casa, queridos papis. Siento de veras, y no es coña, si el sistema no os ha facilitado la conciliación y tenéis que apuntar a los niños a escuelas de verano que os van a costar un riñón (eso también debería de ser revisado por los de arriba). Por otra parte, puede que así valoréis (por lo menos en términos económicos) la labor que realizan los docentes desde septiembre hasta finales de junio. Tengan en cuenta que, además de tenerlos entretenidos un día tras otro, nosotros debemos programar, enseñar y evaluar entre otras muchas cosas; de hecho, es nuestra principal función, aunque para algunos no lo parezca.
Para los que puedan hacerse cargo de ellos, pues suyos son, estoy seguro que les darán muchas alegrías y satisfacciones. Tengan paciencia porque una hora tras otra hora, un día tras otro día, tendrán también que aguantarles las rabietas, los caprichos y puede que hasta llamarles la atención. Cuidado ahí porque no hay profesor al que echarle la culpa y desviar la atención de una mala conducta al mismo o al resto de sus compañeros. Puede que nos entiendan un poco más cuando el niño llega a casa diciendo que tal profe le ha rectificado. Máxime cuando nosotros llevamos más de veinte a la vez y hay que controlarlos a todos.
Confórmense con que al final del verano los van a devolver a los colegios sin tener que rellenar un quintal de informes referentes a ese período.
Es una gran “situación de aprendizaje” de cara al respeto por la labor docente. Procedan.

Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *