¿PARA QUÉ (O PARA QUIÉN) TODAS ESAS HORAS DE TRABAJO?
Tiziano Tizona
En estos días de asueto, el tema de no estar bajo la presión que conlleva la docencia, y sobre todo lo que la rodea, vistas las líneas generales de la planificación para el curso entrante, uno se pregunta:
¿Programamos para nuestros alumnos o para que no nos toque las narices el inspector o el equipo directivo?
¿Cuál es el sentido de todas esas megachorradas con nombrecitos raros (preferiblemente en inglés) que metemos en la programación de aula con calzador y que muy pocos (por no decir ninguno) desarrolla?
¿Los proyectos que montamos tienen como objetivo un conocimiento poderoso para el alumno o se ciñen a que queden bien en las fotos que se comparten como parte del marketing del centro educativo?
¿Se analizan las carencias académicas del alumnado y se provee de tiempos y recursos para enmendarlas o eso queda en un estrato inferior en esto de la nueva educación?
¿Se encogen los métodos por su eficacia o por su vistosidad ;se respeta la libertad de cátedra o se somete al proyecto de centro (normalmente poco democrático y alimentador del ego de unos pocos)?
¿El trabajo en equipo está disfrazado por la sumisión a las tesis impuestas o debiera ser incitador de debate, acuerdo y progreso?
Estas me salen, así, a bote pronto.
