AHORA TOCA JOROBARSE Y APECHUGAR
Tiziano Tizona
Por estas fechas siempre cantamos la misma canción (que es real) de lo caro que resulta el material escolar para las familias. Ciertamente, es una consecuencia de la paulatina conversión de la formación cultural y académica en un negocio. Realmente, para aprender (y para enseñar) no deberíamos de necesitar tanto “atrezzo». Un profesor que sepa de lo que está hablando y un alumno atento con un bolígrafo y una libreta puede que sean suficientes en la mayoría de los casos. Pero claro, hay que comprar libros rellenables que solo sirven para un uso, aparatos electrónicos con licencias que caducan cada año, ordenadores para ver los Classroom y completar los trabajos encomendados para casa (¿nadie se ha coscado de que eso son también “deberes»?); móviles para grabar videos o para ver a algún youtuber explicando lo mismo que te explica el profesor en clase. Claro que sale caro: cartulinas y gomas-eva para hacer trabajos preciosos, pero que no dejan más huella en la sesera que una foto para el Instagram del cole. Una excursión tras otra porque “hay que sacar el aprendizaje del aula»…y pagarlo. Y las pocas familas que pueden, a pagar profesores particulares o academias para compensar tanto faroleo en los centros educativos. No es caro enseñar ni aprender…esto en que se han convertido la educación, sí. Pero la sociedad y el mundo docente ha tragado para no ser tachados de retrógrados…ahora toca apechugar.
